MI TROMPO

Posted by CALIXTO PRIMO | Posted in | Posted on 5:36








Andrés era el mas compinche conmigo, era con quien siempre pasábamos juntos en el recreo, casi siempre éramos los policías que salíamos en captura de los ladrones, con nuestros dedos como revólveres , salíamos a buscarlos y darles caza, teníamos mas de cien balas cada uno en esos dos dedos  en forma de “L”.Corríamos de aquí para allá y nos dividíamos la zona y tomábamos rumbos separados para poder cerrar el cerco y acorralar a nuestros otros compañeros, los bandidos y así salvar a la “ciudad” de la escuela de esos “malhechores” .Andrés vivía en una chacra a medio Km. del pueblo ,todos los días llegaba y se iba dando pedal en su bicicleta vieja que parecía que en cualquier momento se iba a desarmar y que lanzaba unos finos silbidos de tanto oxido de la cadena cuando se movía. Compartíamos el pupitre, y nos copiábamos las tareas, un gran equipo de dos conformábamos y nuestras notas rondaban el bueno muy bueno y por consiguiente íbamos pasando de grado sin muchos sobresaltos. Él era todo un crack, juego al que íbamos ,ganaba ,siempre era el mejor , recuerdo que me regalaron un trompo, lustroso ,todos me lo envidiaban ,lo mostraba y todos me decían que lo hiciera girar y yo no lo hacía, no quería rayarlo, estaba muy bonito con su barniz, el Andrés ni se metía ,él se apartaba y al suyo lo hacía bailar un buen rato, mas o menos 5 minutos, al menos eso parecía .En un instante en que estábamos solos se me acercó y me dijo :
¿no sabés verdad?,con un dejo de vergüenza le respondí que no, y me contestó que no me preocupara que él me iba a enseñar, y así fue, él bautizó a mi hermoso trompo y me fue enseñando día a día hasta que aprendí a hacerlo bailar casi igual que él, era un maestro, un amigo el Andrés.
Un lunes me encontré solo en el pupitre, él no apareció ,también sucedió el martes y el miércoles, nadie sabía que le había pasado, apareció el jueves, acompañado por su padre, un hombre de ceño fruncido , sombrero de ala ancha, bombacha y botas de gaucho , y que había dejado el caballo atado al árbol de la entrada a la escuela. Llamó a la maestra, hablaron con el Andrés presente, de pronto lo mandaron a sentarse a nuestro pupitre  y se sentó cabeza gacha sin emitir vocablo, se le veía el rostro triste, con ojos prontos a largar sus lagrimas, fuimos llevando la mañana ,sonó la campana de recreo, salimos todos corriendo, el Andrés no, se quiso quedar en el aula ,fui a hablar con él y me pidió que lo dejara solo, desde la ventana lo podía ver como lloraba sin saber porque. Volvimos del recreo y se le notaba su cara roja de refregarse el llanto, seguimos atendiendo a la maestra y por primera vez en años de nuestro pupitre no salía ningún cuchicheo, se respiraba un ambiente raro, nunca había sentido esa sensación. Al fin sonó la campana de salida y todos salimos, el último fue él, no quería ver a nadie, lo vi desde la esquina subirse en su bicicleta ruidosa, y no me pude aguantar y lo alcancé ,me le puse al lado ,solo al lado me le puse sin hablar, esperando que él lo hiciera, ya íbamos llegando al límite del pueblo y me dijo gracias, yo lo conocía bien, sabía que si no quería hablar no lo haría, solo lo acompañé para demostrarle que podía contar conmigo, gracias me dijo, ¿gracias de que? ¿de estar al lado de mi amigo? no, por eso no se deben dar gracias, los amigos para eso están. Llegué a casa y mientras tomaba la merienda escuchaba a mi papá hablar con mi madre:
-pobre gente
- ¿quién?
- los Quintana
-¿los que viven afuera del pueblo?
-si, esos, la turbonada del sábado les rompió todo, perdieron el techo de la casa y toda la    cosecha, quedaron con una mano atrás y otra adelante
Salí corriendo hacia mi bicicleta, con mi mochila y un pan y dulce que le robé a mi mamá, sentía como me gritaban desde la casa para que volviera pero no hice caso, antes de salir del pueblo mi viejo me alcanzó en la moto y me gritó que parara y no le hice caso, me corrió hasta que me agarró y me pego una cachetada para después preguntarme que me pasaba, solo le dije:
-le llevo comida al Andrés
-¿comida?¿a quien?
-a Andrés, mi compañero de clases
-¿Andrés?
- si, Andrés Quintana, es mi mejor amigo y no lo voy a dejar solo
Mi viejo me miró medio confundido, y me dijo:
-te subís en la bicicleta enseguida
Me hizo dar vuelta, y cuando íbamos llegando a la esquina, me hizo bajarme de la bici y entrar en el almacén de la esquina, compró un surtido completo de alimentos a cuenta, allí fue cuando fui dándome cuenta que sucedía, vamos ,me dijo y me salió una sonrisa enorme , y nos fuimos rumbo para la chacra donde vivía el Andrés. Fuimos llegando y salió el papá, las personas grandes hablaron , al del Andrés se le notó cara de vergüenza ,se dio media vuelta y volvió con mi amigo y le dijo:
-          vaya a saludar a su compañero, y nunca le falle, amigos como este no va encontrar muchos en la vida…
       
me pegó un abrazo y me preguntó:
-         ¿y?
-         ¿y que?
-        ¿trajiste el trompo?
-       ¿y que te pensás?, ¿como me iba a olvidar?
-      volvió a reír el Andrés, empezaba a ser el de la semana pasada, que bueno, que alegría.

Mi papá me dió permiso para quedarme y los dos,el Andrés y yo...locos de la vida...

                                                   CALIXTO

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